Este Remedio Cura Los Callos, Talones Agrietados y Venas Varicosas En Solo 10 Días

Los talones agrietados, los callos y las venas varicosas son signos evidentes de falta de atención por parte de nosotros. Estos, por lo general, se derivan de la deshidratación y otros factores asociados al ambiente al que están sometidos.




Suelen iniciar con la acumulación de la piel muerta que queda por el exceso de sequedad y la exposición al polvo y toxinas.

Sin embargo, en algunos casos son la señal de alerta de enfermedades cutáneas o deficiencias nutricionales.

Si dejamos a un lado su posible causa, para todos resulta muy molesto padecerlos porque suelen causar dolor y son mal vistos estéticamente.

Debido a esto, ha existido la necesidad de tratarlos de manera eficaz, para reducir su presencia en los pies y acelerar su restauración.

Por fortuna, gracias a las propiedades de algunos ingredientes es muy fácil hacer tratamientos sin tener que invertir grandes sumas de dinero.

En esta ocasión queremos compartir uno bastante interesante, elaborado a partir de aspirinas y alcohol isopropílico al 70%.

Remedio para curar los callos, talones agrietados y venas varicosas, toma nota y ponlo en práctica

Ingredientes:

  • 10 Aspirinas
  • 250 ml de alcohol al 70%
  • Una gasa

Preparación y Consumo

  • Tritura las aspirinas y vierta el polvo restante en los 250 ml de alcohol.
  • Debes dejar la mezcla durante uno o dos días.
  • Después de eso, se debe agitar la mezcla bien cada noche y empapar la gasa en la mezcla.
  • Ponte la gaza empapada en los talones, envuélvela con nylon y ponte un calcetín. Déjalo así durante la noche.
  • Este también debe untarse en las piernas, en caso de las personas que tienen venas varicosas.



Por la mañana, debes lavar los pies y las piernas con agua y limpiar con una toalla. Luego, ponte un poco de glicerina o crema grasosa en los pies.

Para mejores resultados, antes de poner la crema, puedes hacer un pilling en los pies con una piedra para los talones. Los talones agrietados, los callos y las venas varicosas deben desaparecer en 10 días.

Consejos para el cuidado de los pies:

Asea tus pies a diario. Asegúrate de lavar bien los tobillos, las plantas, las uñas y los espacios entre los dedos.

Sécalos concienzudamente. El exceso de humedad y el calor, así como los restos de jabón, favorecen la proliferación de hongos y bacterias, por lo que es importante prestar especial atención al espacio entre los dedos y dedicar un tiempo a dejar los pies bien secos antes de ponernos cualquier calzado.

Hidrata todo lo que puedas. Aplica una buena crema hidratante después del lavado, sobre todo en los talones, la zona del pie que más se reseca y en la que pueden aparecer grietas. Emplea un producto adecuado según el estado de tu piel.




Presta atención a la pedicura. No dejes que las uñas crezcan en exceso y córtalas siempre con forma recta/cuadrada para evitar que produzcan problemas al crecer.

Realiza un masaje cuando apliques la crema

Aprovecha el momento de aplicar la crema hidratante para realizar un pequeño masaje por todo el pie, abarcando desde el talón hasta el tobillo y con dedicación a la planta y el empeine.

Usa calcetines de materiales naturales. Apuesta por prendas elaboradas con materiales como el algodón, en lugar de las que contengan fibras sintéticas, que impiden la correcta transpiración. Así mismo, haz lo posible por evitar las costuras muy marcadas que ejerzan presión o roces sobre la piel.




El calzado, cómodo y adecuado a ti. Utiliza un calzado flexible, transpirable, de anchura adecuada a tus pies. Y que te resulte cómodo. Busca aquellos zapatos que tengan una planta acolchada o, en su defecto, utiliza una almohadilla plantar sintética para evitar sobrecargar tus pies. Los tacones altos y estrechos deben evitarse dentro de lo posible.

Realiza ejercicios con regularidad

Es importante mantener los músculos, articulaciones y tendones de los pies activos. Para trabajarlos, estira y recoge a menudo los pies, mueve los dedos y gira los tobillos.

Protege tus pies en espacios públicos. Para evitar las infecciones por hongos o verrugas, protege tus pies utilizando chancletas o escarpines de goma en zonas húmedas de uso público como las piscinas. Tampoco es recomendable compartir las herramientas para cortar las uñas, ni siquiera con otros miembros de la familia.

Consulta a tu farmacéutico acerca de soluciones podológicas. Existen productos diseñados para aliviar los dolores provocados por las distintas patologías: almohadillas plantares, protectores antifricción, dediles y separadores para callos, taloneras… El farmacéutico podrá asesorarte acerca de los más adecuados a tus necesidades.

Siguiendo estos consejos lograrás tener unos pies saludables. Compártelo para que tus familiares y amigos también lo vean.

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